Diego Zerba
El loco feo cree en el poder, dicho de otra forma: no puede nada. Sigue el camino más sencillo para llegar a ningún lado. Vive en la oscuridad: no se rodea de personas sino de espejos. Convencido de la noche trata de convencer que es el día, fusionado a la confusión no la discierne de la claridad. El único esfuerzo que reclama es el de las palmas. ¿Hasta cuando elegiremos los callos y renunciaremos a la luz? ¿Hasta cuando le haremos creer que es un loco lindo?
